martes, 26 de agosto de 2008

El verano y el deseo


No puedo quejarme de la minúscula porción de solaz y descanso que me ha tocado en suerte, y aunque no he visitado Petra, ni surcado el Egeo detrás de un ojo de buey (o en camarote de primera), ni recorrido la Ribera Maya, ni fotografiado los albiazules Fiordos..., he dormido, paseado, corrido (menos), asistido a conciertos, leído y escrito mucho. No, no puedo quejarme, porque todo esto he podido hacerlo desde un balcón abierto al Mediterráneo, en la hermosa costa murciana de Cabo de Palos, adonde vínculos familiares nos llevan desde hace años. Ahora que el verano colea y es menester ir acomodando los muebles otoñales, los silenos recuperan su danza interrumpida con renovados bríos. Para festejarlo, os ofrecen un poemilla luminoso, fruto de una de esas tardes de gozosa indolencia:

EL DESEO

Azul cautivo sin alas,
cielo terso sin paisaje,
cruza veloz el deseo
rayando de parte a parte.

No tarda en abrir su cola
la tímida luz de alambre,
y en albo sueño se pierde
en los senderos del aire.

jueves, 21 de agosto de 2008

Europa goza el rapto


¿Reticencia? ¿Quién lo dice?
¡Qué mendaz historia,
qué mito edulcorado el mío!
No fue en una playa sidonia,
según cuentan,
ni en compaña de núbiles doncellas.
Sobre un tálamo de sábanas
perlado con mil flores matutinas,
temblorosa mi doncellez aguardaba
la hora nupcial de Véspero.
Cuando el príncipe, a Apolo semejante,
penetró seguro en mi estancia,
con vértigo de cielo y mar fundidos
sujeté su cuerno con ansias.
Ya todo era cabalgadura
en la noche destrenzada.
¡Qué gozoso trotar!...
Acercó su hocico caliente y pareció
susurrarme el nombre
de una isla seCreta.

¡Calla!, le dije, y sé montura sostenida
hasta el claror primero del alba.

(Mosaico, ss. II-III. Museo de Arles (Francia). Fuente: Silenos)

jueves, 14 de agosto de 2008

Mediado agosto...

Queridos amigos, estos mis silenos siguen al ralentí. No obstante, de vez en cuando os leo. Sorprende ver cuántos seguís al pie del blog en fechas tan poco amigas de la regularidad y la disciplina. Un abrazo a todos.

viernes, 8 de agosto de 2008

Teatro bajo las estrellas: Els Joglars


El pasado martes nos sentamos a la mesa, allá sobre las 11,00 de la noche, con Els Joglars. Corría un aire soñado en el auditorio del Parque Almansa, en San Javier (Murcia), cuando comenzó La cena. Una burla inteligente de lo políticamente correcto, de las modas de la progresía, de la vacuidad de las propuestas rimbombantes. La ministra de Medio Ambiente organiza en un Parador Nacional una cena con motivo de una Cumbre Internacional sobre Cambio Climático, una especie de Kioto made in Spain. Sólo que Spain no aporta ideas, simplemente la cena. Y para ello el Gobierno contrata al cocinero Rada, un maestro de la cocina biogastroclimática con aires de Juan Tamariz, un adalid del maridaje ecológico entre la comida y la defensa del planeta (genial su ayudante, el robótico Slym). Pero, como era de esperar, la cosa saldrá por peteneras...
Obra entretenida, rica en alusiones inteligentes a la actualidad, docta en "sacarle los colores" al Gobierno, flaquea sin embargo en algunos momentos. Con ser Rada de lo mejor de la obra (geniales también la ministra y el juez), quizás su presencia en el curso de la primera clase gastronómica resulta excesiva, lo cual se evidencia en la dificultad de mantener de manera continuada el nivel de humor satírico. Este "Cuento medioambiental con aliños de Las cuatro estaciones de Vivaldi", como lo define el propio grupo en su web, es una sátira que bien podría aplicarse a otros ámbitos de las políticas nacionales y globales, porque, por desgracia, cada vez se multiplican más los fuegos de artificio, las palabras henchidas y los proyectos altisonantes (Al Gore, ZP y su Alianza de Civilizaciones, Cumbres Internacionales...), en detrimento de la verdadera política "a pie de calle" (o a pie de tierra) y la búsqueda real de soluciones.
(Imagen de La cena. Fuente: http://www.elsjoglars.com/lacena/)