sábado, 30 de mayo de 2009

Amanece en esta España nublada


Ha amainado el viento. Calma aparente. En Madrid se celebra la Feria del Libro, en Corea del Norte se libran misiles en ambiente de feria. Entre el aborto y los abusos sexuales de curas, la Iglesia condena el primero y minimiza los segundos, los suyos, con el beneplácito de Mayor Oreja. Con su letanía de disparates el PSOE aburre a las cabras Kri-Kri cretenses, que son las más pacientes del mundo, capaces de contar mil veces las mismas horas colgadas en la verticalidad de la montaña. Manuel Rivas denuncia ad nauseam que la ultraderecha siente en el banquillo al juez Garzón. Hoy me gustaría estar en París, leyendo versos de Baudelaire en una terraza de Le Marais (lo aplazaré hasta agosto, d. m.). Llueve en algún lugar del norte, sin furia, con complacencia. He cerrado un poemario y busco editor, que es como buscar trabajo en la oficina del INEM. Me gusta el contacto virtual del blog, pero a veces echo en falta el contacto físico, la cerveza a mediodía, el vino tinto a la hora en que Véspero se nos escapa por el horizonte. A alguien debería ocurrírsele organizar un Congreso de Blogueros Literarios de dos o tres días. Hay muchos bares por estrenar. Leo el suplemento ABCD y tengo la misma sensación de la semana pasada: media docena de comensales se lo guisan y se lo comen todo en este país de iletrados. Luis Alberto de Cuenca gana otro premio de poesía (el Manuel Alcántara). Abro Babelia. Más de lo mismo, pero en menos páginas. La Feria del Libro de Madrid. De París viajo al Retiro. Compro poco, paseo mucho y leo más. Si lo adobamos con una charla de amigos, será viaje aprovechado. A la par que voy terminando los magníficos cuentos de Fernández Cubas, empiezo Crematorio, de Chirbes. Llevo poco, pero ya me parece espléndido. Intercalo la lectura de versos de Marzal, Shakesperare, Altolaguirre y Gomes Ferreira. Media docena de libros que me han enviado los autores esperan turno, entre ellos, Amarilis, del prolífico Antonio Sarabia. Este libro promete, por lo que no habrá de esperar mucho. Así van pasando los días. Amanece, que no es poco. Aunque en esta España los trajes, el trapicheo, los falcones, los vídeos en blanco y negro y las sotanas apolilladas no nos dejen ver el sol radiante de junio.

(Imagen: cielo de España entre Barcelona y Sevilla. Fuente: Silenos)

miércoles, 27 de mayo de 2009

Cuando se ausentan las Musas blogueras


Hay días, como hoy, de desvalimiento intelectual. En vano busco a las Musas blogueras. No sé bien a qué achacarlo, aunque sospecho que el temporal de levante tiene mucha culpa. Cádiz es un barco que navega a merced de los vientos y mi casa, que es un ático esquinero, hace las veces de espolón. Me acuerdo ahora de las lenguas relucientes del viento lorquiano ("Sátiro de estrellas bajas..."), las que perseguían a la pobre Preciosa. Era otro su fuelle en aquel poema, pero en días como hoy no hay duda de que el mozo habla envalentonado a través de sus muchas lenguas. Sólo así se explica que en el salón silbe un estribillo burlón, en el dormitorio imposte el canto del oboe y en la parte contraria de la casa se enrede en la persiana musitando quién sabe qué letanía. Debo de haber desarrollado (¿qué no aflora con la edad?) una suerte de intolerancia ventosa, porque últimamente los vientos me incordian más que de costumbre. Con todo, prefiero mil veces esta música que arremolina los pensamientos y desangra los cuerpos, al ruido de la necedad, la inconsistencia, el cinismo y la mediocridad que a diario padecemos por obra y gracia de la clase política española.

(Imagen aérea de Cádiz. Fuente: sobrecadiz.com/2008/08/26/aeroclub-jerez-sobrevolando-cadiz/)

domingo, 24 de mayo de 2009

Las publicaciones póstumas (a propósito de Cortázar)


Hablábamos un día en clase de la pervivencia de la literatura latina, de las muchas obras perdidas (conocidos sólo sus títulos) o conservadas en estado fragmentario, cuando una alumna expuso una idea que le rondaba. Según ella, las exigencias literarias se atenúan hasta llegar incluso a desaparecer a medida que retrocedemos en el tiempo, de modo que cualquier obra que hubiese dormido más de dos milenios y ahora fuese descubierta, sería de inmediato editada, estudiada y traducida, aunque su calidad literaria fuese ínfima. Por el contrario, a un escritor moderno se le exige calidad para publicar su obra en una editorial incluso de mediano alcance. En ese momento hilvané, como réplica, dos argumentos: primero, que sería un anacronismo aplicar a la obra de ese autor los criterios de exigencia literaria de hoy día, cuando su formación como escritor y la cultura de su mundo diferían tanto de las nuestras (por ejemplo, ya quisieran para sí los escritores de hoy el conocimiento de la retórica que tenían los antiguos); segundo, que estas obras poseen otros valores (arqueológicos, históricos, culturales...), tanto o más importantes que los estrictamente literarios.
Recuerdo a menudo las palabras de mi alumna, sobre todo cuando leo en la prensa que se han hallado papeles inéditos de tal o cual autor consagrado ya fallecido. Que sean inéditos puede obedecer a dos razones principales: a) que el autor no quisiera publicarlos en vida, quizás por estimar que no eran de calidad (o simplemente de su agrado); y b) que la muerte sorprendiese al autor antes de que dicha obra viese la luz, aun cuando en su ánimo estaba darla a la imprenta. Ahora me ha ocurrido con los cuentos de Cortázar que su viuda enseñó a Carles Álvarez Garriga poco antes de la Navidad de 2006, y de los que hoy El País ofrece una muestra. Junto con tres fragmentos de las aventuras de los cronopios, el periódico publica un relato titulado "Manuscrito hallado junto a una mano". Al final del mismo se lee (c. 1955), que interpreto como fecha aproximada de su escritura (y no como fecha del manuscrito ficticio mencionado en el título). Si es así, parece que Cortázar no tenía mucho interés (o prisa) por publicar este texto, escrito casi tres décadas antes de fallecer. He leído el relato, y no es de lo mejor de Cortázar. Creo que el ir y venir del protagonista "encadenando" conciertos se alarga en exceso y el final es previsible, porque el título es demasiado explícito. Es más, conozco incluso chistes malos que terminan de modo parecido, con una frase inconclusa. ¿Ha de publicarse todo de Cortázar por ser Cortázar uno de los grandes? Porque también los grandes tienen sus días malos o regulares (quandoque bonus dormitat Homerus: "A veces el buen Homero se duerme"). La publicación de escritos póstumos tiene el riesgo de que al difunto se le haga un flaco favor. Aunque también hay casos radicalmente opuestos. Como los "Sonetos del amor oscuro" de Lorca. El mundo es mejor con ellos a la luz.
(Fuente fotografía: portal. unesco.org)

viernes, 22 de mayo de 2009

Evocación (literaria) 9: la explosión


El caldo de los caracoles empapó el vestido de Isabel, que agitó la tela con vehemencia para no quemarse los pechos ya de por sí agostados, mientras algunos caracoles muertos enredaban sus cuernos minúsculos en el pelo alborotado de Catalina. Una violenta vaharada caliente sacudió puertas y ventanas, desbarató sillas y mesas y destripó tiestos floridos en los alféizares. Cristales rotos se pisaban por doquiera, entre quejidos y gritos de espanto. El fluido eléctrico desapareció en un chispazo, previo a una oscuridad rotunda que dejaba las calles a merced de los primeros intentos de pillaje. Sin electricidad enmudeció la radio. Un tornado. Un terremoto. El viento de levante que anda con la cabeza perdida. Un fenómeno celeste (antes de borrarse la luz). En definitiva, una severa admonición. Nadie sabía qué había sucedido. Alguien gritó "explosión" y muchos corrieron a esconderse, sin advertir que el grito no era un aviso previsor, sino el descubrimiento de un mocoso que supo reconocer el olor a pólvora en la madeja del viento. Confundidas con los murciélagos, las gaviotas y las palomas volaban insomnes trazando su negra interrogación en la noche.

(Imagen. Ángel con trompeta. Fachada principal Rectorado de Sevilla-Fábrica de tabacos. Fuente: Silenos)

lunes, 18 de mayo de 2009

Se nos mueren los poetas


HASTA MAÑANA

Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
para la muerte que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño

que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido

por las malas y a veces por las buenas.
¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?

Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.
No me lo digan cuando me despierte.

Mario Benedetti

sábado, 16 de mayo de 2009

Ian Gibson trae a Cádiz la homosexualidad de Lorca


Según afirma Ian Gibson, a Lorca le negaron su condición de homosexual incluso después de muerto. Se la negaron y niegan los familiares, los descendientes de amigos del poeta y académicos y filólogos (algunos bajo presión de la familia). Unos porque aún perdura la vergüenza de un "defecto" que ya fue reprobado en ambos bandos (también entre los suyos, entre los republicanos) y otros por miedo a que, al desvelar los secretos de alcoba del granadino, aparezcan en primer plano sus propios ancestros, algunos de sexualidad ambigua. Para hablar abiertamente de ello ha escrito Gibson Lorca y el mundo gay, presentado en la Feria del Libro de Cádiz el pasado jueves. Es una obra de encargo, según el hispanista, a la que ha dedicado muchas horas diarias a lo largo de un año y que le ha llevado a releer la obra completa de Lorca en busca de esas metáforas y enigmas que ocultan a los ojos del profano ese "amor oscuro". Presentado por el periodista Juan José Téllez, Gibson explicó las razones de unos y otros para haber levantado un muro de silencio (o tergiversación) en torno a este asunto. Mencionó, entre otros, a Francisco Rico y Lázaro Carreter, a Luis M. Ansón (ABC publicó hace 25 años los "Sonetos del amor oscuro"), a su hermano Francisco García Lorca, en cuya biografía del poeta (Federico y su mundo) se silencia su condición sexual; a los nietos del diplomático Carlos Mora Lynch... Pero este ocultamiento posterior, ya muerto el poeta, es la continuación de un ocultamiento en vida. Cuenta Gibson que en la Residencia de Estudiantes, lugar de ideas liberales donde los haya, esta "mancha" de Lorca ahuyentaba a los compañeros, los mismos que, sin embargo, acudían al poeta cuando se sentaba a tocar el piano. Buñuel es otro ejemplo de la homofobia extendida entre los intelectuales de la época, ya que en sus memorias omite toda referencia a la homosexualidad de su hermano Alfonso, amigo de Lorca. En la obra del poeta están las claves para comprender el proceso de interiorización y aceptación de su homosexualidad. ¿Qué representan, si no, esos personajes que buscan de manera incesante un amor imposible (intenso, atormentador)? Los "Sonetos del amor oscuro" son el testimonio más clarificador, si bien durante un tiempo se defendió que eran versos sobre la tortura del amor, sin que nadie añadiese "homosexual". Poco después de volver de Cuba, el propio Lorca envió una carta a Martínez Nadal en la que le decía que traía una obra, su mejor obra, francamente homosexual. Martínez Nadal ocultó esta carta para silenciar su propia bisexualidad.
Me interesó personalmente que el ataque a los maricas que se desprende de la "Oda a Walt Whitman" sea interpretado por el miedo del poeta a ser considerado él mismo afeminado y marica. Y pregunté a Gibson si no habría algo de reproche en este sentido por parte de sus amigos homosexuales, teniendo en cuanta que, frente al carácter abierto, bromista y extrovertido de Lorca, otros, como Cernuda, se mostraban introvertidos y hasta huraños. Respondió que quizás, pero que apenas hay documentación que permita conocer los detalles de la homosexualidad de Lorca-Cernuda.
Sin duda este libro levantará ampollas, tantos años después. Y sin duda su publicación, si bien necesaria, no deja de ser oportunista, pues sale con el asunto de la tumba lorquiana todavía caliente. El propio título, para el que se aprovecha el de la biografía citada de su hermano Francisco y se opta por el término gay, es un reclamo para ganarse a este grupo social. La prueba está en que hay webs gays que recogen y recomiendan el libro. Yo no lo he leído, pero me pregunto si este tema, que debe ser conocido porque afecta de manera crucial a la obra literaria, de Lorca, da para una monografía de tantas páginas. Vendible es, sin duda.

jueves, 14 de mayo de 2009

Lo inédito en la red


A estas alturas, cualquiera medianamente ducho en las artes literarias (creación, edición científica, edición comercial, distribución, venta...) sabe que "inédito" significa "escrito y no publicado". El DRAE añade como significados secundarios "dicho de un escritor: Que aún no ha publicado nada" y "desconocido, nuevo". Si exceptuamos el último, que recoge un sentido traslaticio (y no pocas veces se confunde con "inaudito," en frases tales como "fulano ha escrito una novela inaudita"), los dos primeros coinciden en lo esencial: la publicación es lo que hace que una obra (o autor) deje de ser "inédito" y pase a ser "édito", si se me permite un participio que no existe en castellano pero sí en el original latino: editus. Por tanto, este cambio de estado tan esencial para todo escritor dependerá de lo que se entienda por "publicar". Si recurrimos de nuevo al latín, el verbo edere, padre de la criatura, significa "echar fuera", "producir", pero sólo si el objeto directo es soporte de escritura se entenderá algo semejante al sentido que hoy damos a "publicar". Porque un romano podía "echar fuera" una habladuría, un hijo, un beneficio, un espectáculo y hasta el alma. Ahora bien, si edere librum era, en efecto, exponer el fruto del esfuerzo literario a "lo público", serían el verbo vulgare ("difundir entre la gente") y el adverbio vulgo ("públicamente") los que mejor expresarían esa situación de expansión y trayecto continuado que inicia el libro al margen del autor.
Antes de existir el invento de la red, el soporte para los textos literarios era el papel, de ahí que la identificación "papel" = "publicación" se haya mantenido sin discusión. Pero si estamos de acuerdo en que el estado de "lo publicado" no depende del soporte, sino de la "expansión" de la obra fuera del autor, concluiremos que cualquier escrito expuesto en internet es escrito publicado. Por ello en las bases de muchos concursos literarios ya comienza a aparecer de manera explícita que una obra colgada en internet ha perdido su condición de inédita. Por otra parte, cuando una editorial exige que, pongamos por caso, un poemario sea inédito, lo hace en aras de asegurarse la venta (poca o mucha) de un producto desconocido. Así pues, lo inédito es exigencia por interés comercial. Sin embargo, y hablo ahora sólo desde esta perspectiva comercial, cabe preguntarse si un poema expuesto en el vasto océano de la red, que queda a la deriva después de ser leído en sus escasos días de gloria y que sólo es recuperable si el lector internauta lo busca expresamente, se puede equiparar como "poema publicado" con el que figura en un libro y tenemos al alcance de la mano en nuestra biblioteca para múltiples relecturas. Las dudas se agolpan. Las opiniones encontradas abundan. Así se explica que en las bases de algunos premios literarios se acepte una obra publicada en la red (por ejemplo en un blog), siempre que el autor no haya percibido beneficios pecuniarios por ella.
Como vemos, la red madura a pasos agigantados, pero la sociedad que la sustenta la mira con ojos de niño asustado. Por ello aún tardaremos en asumir que, frente al libro en papel, no es ningún demérito publicar un "libro" en internet. Porque la calidad no la regala graciosamente el soporte, como demuestra el hecho de que las editoriales españolas editen cada año miles de libros que no aportarán absolutamente nada a la historia (ni a la grande ni a la pequeña) de la literatura.
(Fotografía: biblioteca del Archigimnasio de Bolonia, Italia. Fuente: Silenos)

Léase, sobre este mismo asunto, la estupenda reflexión de Juan Manuel Macías: aquí.

Y, por si fuera poco, la prueba que ofrece J. A. González Romano en su "Cuestión de prestigio".

martes, 12 de mayo de 2009

Obra poética, de Ángel García López


El roteño afincado en Madrid, el poeta Ángel García López, recibió ayer en la Feria del Libro de Cádiz un homenaje en forma de Opera omnia. Patrocinada por la Diputación de Cádiz y preparada con cariño y esmero por su paisano de tierra y versos, Felipe Benítez Reyes, esta Obra poética (3 vols.) nace, entre otros fines nobles, para dar a conocer en estos pagos a García López. Escritor de largo aliento, con "cincuenta años de dedicación nunca desmayada a la poesía", según sus propias palabras, García López ha sido reconocido con galardones tan destacados como el Premio Nacional de Literatura, el Premio de la Crítica, el Ciudad de Salamanca de Poesía y el Generación del 27. Benítez Reyes, además de cuidar esta hermosa edición, ofició de presentador. Dijo de García López, entre otras cosas, que siempre ha concebido el poema como un territorio enigmático, buscando una voz propia a través de las múltiples posibilidades del lenguaje y rebelándose siempre ante posturas acomodaticias. Me gustó especialmente una cita entresacada de la poética de García López: "Que jamás la manzana de una vez sea mordida". Hay en ella ecos de la poética helenística, de aquellos poetas que, frente a la solemnidad de la épica, defendieron que la poesía debía transitar por caminos nunca hollados antes. Con voz grave y emoción contenida, el poeta cerró el acto leyendo dos poemas, uno dedicado a Rota, su ciudad natal, y otro a Cádiz, la ciudad que ayer le acogió con mimo.
Felicidades a la Diputación de Cádiz, en especial a los artífices directos, Ana Mosquera, Antonio Rodríguez Cabañas y José Luis Romero, por esta oportunidad que nos brindan de poder leer a García López en plenitud.
(Fotografía de Ángel García López, tomada de La voz digital)

sábado, 9 de mayo de 2009

Otra ciudad


Es el humor de quien la mira el que da su forma a la ciudad de Zemrude
Italo Calvino,
Las ciudades invisibles


En la mañana de hoy me he levantado como quien empieza de nuevo. He salido al mundo con frío y llanto de novicio, desamparado pero decidido a ver con ojos inocentes lo mismo que ayer acabó velando mi mirada. En la calle me esperaban saludos, corteses gestos de vecindad y algún apretón de manos. He sentido el roce de otros aires, olido otras fragancias. La ciudad no era mi ciudad de siempre; parecía mudada para satisfacerme. Donde antes maldecía el tronido de las máquinas o el claxon hiriente de los coches, sonaban músicas de irresistible embeleso. Los gritos y malquerencias de la gente han dado paso a una exquisita afabilidad. Todo era tan distinto como lo fue anteayer, cuando salí de casa como quien empezaba de nuevo.

Concurso de relatos eróticos


Me pide mi hermano el zombi, alias José Manuel Serrano, que difunda esta convocatoria. Como comprenderán, con un zombi más vale ser complaciente.
Se trata de un certamen peculiar, por los convocantes (Cosmopolitan & Passionata) y, sobre todo, por el premio, que consiste en un conjunto de lencería Passionata y en la publicación del relato premiado en Cosmopolitan. He aquí los datos básicos y un enlace para participar. Suerte a los que decidan entrar en liza por mor de la ropita.

¿Eres apasionada? ¿Te atreves a sorprenderle con la lencería más sugerente?. Cosmopolitan y Passionata regalan un conjunto de lencería de Passionata a los 6 relatos más sensuales, atrevidos, elegantes, femeninos y que hagan referencia en algún momento a la lencería. Si quieres participar, ¡envíanos tu historia! El relato deberá ser original e inédito y estará firmado con un nombre real y acompañado del número de DNI. La extensión máxima será de 2 páginas, DIN A4, a doble espacio y en letra Times New Roman a cuerpo 12 de Word o similar: la mínima será de una página y media. Para participar, aquí.

(Tan sugerente fotografía ilustra la convocatoria)

viernes, 8 de mayo de 2009

Martín Doria y su microrrelato finalista en Márgenes


NATURAL

Allí estaba como dormido. Y yo, agotado de mi corrida en bicicleta desde la punta del morro, lo miraba entre la gente que se había reunido en el propio cuarto, los que pasaban y meneaban la cabeza y susurraban consuelo. Después pude acercarme más a la cama y casi solo, me detuve en el cuerpo inerte de Pablo. Allí estaba una imagen fragmentada de mí mismo. En su propia habitación, entre algunos juguetes caros que habían sobrevivido a su infancia y los caprichosos fetiches de su adolescencia brillante. Los trofeos de fútbol, los recuerdos de algún viaje a Europa y otro a Estados Unidos, los posters de los grupos de rock que le gustaban. Casi con sorpresa descubrí que compartíamos gustos. Gustos y la misma nariz. Nunca me había resultado tan parecido a mí, era como verlo por primera vez. Ahora yo podía sostenerle la mirada, atravesar sus ojos sin que cayeran mis párpados y sí, era verlo por primera vez y última.

Papá recibía a la gente y fingía fortaleza. Cuando llegué a la puerta, pareció alegrarse y me abrazó bien fuerte y eso me conmovió de una forma desconocida. Más tarde, en la habitación de Pablo, pensé que el chico había sido afortunado. Por esa habitación, por esa casa y esos viajes, y por los abrazos de mi padre.

Yo había tenido lo mío también. Mamá me crió sola durante treinta años con fortaleza y si bien puede argumentarse que hubo más rigor que complacencias (en algo ayudó eso que llaman mi temperamento “indómito”), no me cabe duda que es amor lo que ha rechazado a todas y cada una de mis novias pasadas y lo que castiga con falsa piedad a la actual. Es amor lo que le descompuso la cara cuando vino a darme la noticia hoy temprano a mi cuarto y me vio huir desesperado en mi bicicleta.

Ahora miro el mundo de Pablo, el que tantas veces imaginé, cálido e infranqueable. Observo la gente que viene a despedirlo y descubro a su madre, que ha salido apoyada en su hija que la abraza. A mi padre que llega con ellas y a algún primo más y todos se abrazan con fuerza y lloran juntos con una cohesión poderosa, apenas vencible por la muerte, y yo siento un sacudón profundo, una fuerza mayor que me expulsa bien lejos de allí, pedaleando, de regreso al morro.


Martín Doria. Escritor argentino. Su primer relato “Diciembre” fue mención en el concurso de cuentos para jóvenes narradores “Haroldo Conti” 2003 organizado por el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y publicado en una antología (Ediciones del Candil, 2005). La novela del mismo título mereció la primera mención del concurso de novela en el IV Congreso Internacional de Médicos Escritores. Su novela “Quemado” recibió el segundo premio del certamen nacional “Premio Osvaldo Soriano 2007” organizado por la Secretaría de Cultura de Mar del Plata. El relato 1966 (crónica de mi primer día en el exilio) mereció el premio de Fundación El Libro 2007 y fue publicado en el volumen “Relatos de inmigrantes. Los que vienen y los que se van” (Ediciones Fundación El Libro, 2008). Ha publicado además la novela “Mi pequeña muerte” (Editorial Libros En Red/ Biblioteca Latinoamericana, 2003). Es autor de la novela juvenil “El último Ovni”, aún inédita y del guión cinematográfico “La espera permanente”. El microrrelato Natural fue finalista del Premio Márgenes de la Universidad de Salamanca, España. Año 2009.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Un poema con dedicatoria


Para Olga Bernad, poeta en la red,
claro ejemplo de que, tratándose de poesía,
la letra impresa no siempre hace justicia.
En compensación por sus muchos versos regalados.


UNA NOCHE, MAÑANA

Callada volverás sobre tus pasos
para velar de nuevo
los aires desvaídos del crepúsculo.
Traerás a los poetas claridades
que iluminen sus versos y canciones.
Serás cobijo y páramo,
fuego y nieve en la copa del olvido,
y tendrán los mortales tu guarida
para el gozo expandido de los cuerpos.
Callada volverás sobre tus pasos,
estela de ceniza renaciente,
para velar el eco de mi voz
en el primer crepúsculo en mi ausencia.

martes, 5 de mayo de 2009

Calembé en las Tres Rosas Amarillas


Para quienes estáis en Madrid y aledaños, os dejo esta nueva convocatoria de presentación de la librería Tres Rosas Amarillas.
La Colección Calembé de la editorial Algaida presenta dos nuevos títulos:

- 5,37, de J. Luis Torres Vitola.

- Del libro de los sueños, de Fernando Quiñones, al cuidado de Nieves Vázquez Recio.

Además de mi querida amiga Nieves, participará en el acto Juan Carlos Méndez Guedez.

Será a las 20,30 h. en la librería, sita en la calle San Vicente Ferrer, 34.

Organizan la Fundación de Cultura del Ayuntamiento de Cádiz y la librería Tres Rosas Amarillas.

(Imagen: Portada de Del libro de los sueños)

lunes, 4 de mayo de 2009


Martín Doria, uno de los finalistas del I Concurso de Microficción “Márgenes”, me envía información puntual del acto de entrega de los premios, que tuvo lugar el pasado día 1 en la Feria del Libro de Buenos Aires (Sala Adolfo Bioy Casares). Estuvieron presentes el rector de la Universidad de Salamanca, José Ramón Alonso Peña, los miembros del jurado Ana María Shúa y Raúl Brasca, y representantes de la Agencia Española de Cooperación y Fundación El Libro. Y, por supuesto, los dos premiados, Cristina Elda Nieto (Argentina), y Óscar Sipán Sanz (España), así como algunos de los escritores finalistas. Según Doria, “dos estupendas narradoras orales leyeron todos y cada uno de los microrrelatos ganadores, alternando su lectura con la música de guitarra de un virtuoso intérprete en vivo. El rector Alonso Peña dedicó también unas sentidas palabras a la cooperación cultural de ambos pueblos y brindó porque el futuro traiga más de estos eventos. Fue suya la idea de entregarnos a los ganadores las obras poéticas completas de Juan Gelman, además del consabido diploma”. Me envía estas dos fotografías. Enhorabuena a todos.

domingo, 3 de mayo de 2009

A las que ya no están, estando siempre


Dos poemas magníficos contra tan dura ausencia. En memoria de todas, en especial de Carmen Huerta Valderas.

ANTES

· · · · · · · ·
· · · · · · · · A mi madre

Hubiera preferido
ser huérfano en la muerte,
que me faltaras tú
allá, en lo misterioso,
no aquí, en lo conocido.

Haberme muerto antes
para sentir tu ausencia
en los aires difíciles.

Tú, entre grises aceros,
por verdes jardines,
junto a la sangre ardiente,
continuarías viviendo,
personaje continuo
de mi sueño de muerto.

(Manuel Altolaguirre, de Soledades juntas, 1931)


* * *

OTRO ANIVERSARIO

Aquella mujer que día a día
combatió por nosotros
y el ascua del hogar tuvo encendida.
Aquellas manos puras sobre el aire
como ala o techo de la vida.
· · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·Era
en la infancia terrible o en el llanto
el pan nutricio o la ventana clara.
Aquella voz, la nuestra, que repite
tu nombre cierto contra tanta muerte.
El regazo infantil, la luz segura
del anegado reino.

Cuanto hay de amor en nuestras manos nace
del amor que nos diste.
Forma es de tu memoria, calcinada ceniza.
El duro diamante sobrevive a la noche.

(José Ángel Valente, de La memoria y los signos, 1969-1965)

("Madre cosiendo", de Mary Cassatt, 1902)

viernes, 1 de mayo de 2009

Libertad de expresión y poesía (FILECÁDIZ)


La Pepa (la Constitución, no la otra) da mucho juego. Para festejarla y honrar a una de sus hijas, la libertad de expresión, en Cádiz se celebra en estos días primaverales (del 29 de abril al 2 de mayo) lo que se ha llamado, merced a un palabro poco afortunado nacido de las siglas, FILECÁDIZ, es decir: el I Festival Internacional por la Libertad de Expresión, en solidaridad con Reporteros sin Fronteras. Los actos son muchos y dejo aquí un enlace al programa para quienes deseen más información. Dos de ellos, marcadamente poéticos, se celebraron ayer.

- Primer acto. Una mesa redonda con el título "Libertad de expresión y creación poética". Participaban tres poetas: el jerezano Carlos Álvarez, el gaditano Jesús Fernández Palacios y el granadino Luis García Montero. Comenzó Fernández Palacios con una nota histórica sobre la libertad de expresión y los derechos humanos, para luego contar su experiencia personal con la censura de sus versos, allá por el año 1972, en vísperas de un recital poético organizado por Fernando Quiñones. A continuación tomó la palabra Luis García Montero. Repasó la situación de la libertad de expresión en algunos regímenes totalitarios e insistió en que también en democracia hay censura, una censura más sutil, que impone el silencio y el aislamiento del disidente. Detrás, los grandes grupos de poder financiero y político, con la prensa como aliada. En este punto García Montero denunció la situación de los periodistas en la actual crisis: los recortes de personal, las jubilaciones forzosas, la sustitución de periodistas experimentados por jóvenes becarios con contratos basura. Y, sobre todo, la mordaza que se aplica a las reivindicaciones sindicales de los periodistas, ya que los medios de comunicación nunca airean estos asuntos. El caso de Carlos Álvarez es realmente curioso. Poeta comprometido socialmente, escribe desde los años sesenta, pero sus libros fueron traducidos a lenguas como el danés, el portugués o el italiano antes que editados en España, donde comenzaron a aparecer en la década de los setenta. Álvarez relató, con fina ironía, sus difíciles comienzos como poeta de izquierdas en aquellos años. A decir verdad, el acto fue interesante, pero se habló demasiado de censura política, muy poco de creación poética y casi nada de otras formas de censura, como la moral o la religiosa.


- Segundo acto. Carlos Álvarez, García Montero y Fernández Palacios hicieron doblete, ya que se quedaron en la mesa para el recital poético que vino a continuación. Se sumaron Josefa Parra y Felipe Benítez Reyes. Todos habían seleccionado poemas de temática acorde con el acto de celebración de la libertad de expresión. Parra leyó versos sobre la guerra, el exilio de los palestinos y la inmigración en el Estrecho; Álvarez hizo lo propio con un autorretrato de evocación machadiana y otros poemas sociales; Benítez Reyes sacó a "pasear por el mundo" al diablo y leyó un hermoso canto a la palabra a través de las letras del abecedario; García Montero recitó poemas sobre la democracia y leyó en alto un bello homenaje a la playa de Rota; Fernández Palacios insistió con sus versos en la libertad y la inmigración, cerrando la lectura con un poema reciente sobre pinturas de René Magritte. Apremiaba la noche y el cierre de la sede de la APC, por lo que el recital supo a poco. Fuera, en la calle, la gente se bebía las vísperas del 1 de Mayo.

Disfrutad de estos tres días de descanso (yo me voy -me llevan- a la Feria de Sevilla).