martes, 30 de noviembre de 2010

Siltolá suma y sigue

Nuevos frutos maduros en esa isla misteriosa que es Siltolá:

Poesía para niños de 4 a 120 años Antología de autores contemporáneos), ed. de Jesús Cotta, José Mª Jurado y Javier Sánchez Menéndez.

Esta obra incluye poemas éditos e inéditos de: Pablo García Baena, José Jiménez Lozano, Aquilino Duque, María Victoria Atencia, Antonio Carvajal, Antonio Colinas, Miguel d'Ors, Fernando Ortiz, Eloy Sánchez Rosillo, Ángel Guache, Luis Alberto de Cuenca, Javier Salvago, Julio Martínez Mesanza, Ana Rossetti, Rafael Adolfo Téllez, Víctor Jiménez, Manuel Gahete, Juan Cobos Wilkins, José Julio Cabanillas, Elías Moro, Pedro Sevilla, Juan Ramón Barat, Felipe Benítez Reyes, Jesús Aguado, Ramón Simón, Amalia Bautista, José Mateos, Pilar Pardo, Mercedes Escolano, Javier Sánchez Menéndez, Abel Feu, Juan Bonilla, Juan Antonio González Romano, Jesús Cotta Lobato, José Luis Piquero, Olga Bernad, Ángel Mendoza, Enrique García-Máiquez, José María Cumbreño, José María Jurado, Miguel Agudo, Diego Vaya y Tomás Rodríguez Reyes.

Revista de Poesía, 3:

Colaboraciones e inéditos de: María Victoria Atencia, Luis Alberto de Cuenca, Fernando Iwasaki, Carmelo Guillén Acosta, Elías Moro, Pedro Sevilla, Inmaculada Moreno, Mercedes Escolano, Antonio Rivero Taravillo, Olga Bernad, Jesús Jiménez Domínguez, Juan Manuel Macías, Cristián Gómez Olivares, Corina Dávalos, Rocío Arana, Ignacio Escuín. Críticas y reseñas de José Luna Borge, Elena Almeda, Rafael Adolfo Téllez, Juan Manuel Macías, José María Jurado, Tomás Rodríguez Reyes y Julio Ariza.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Josep María Castellet y la libertad creadora


Leo en El País de hoy la entrevista que Juan Cruz hizo a Josep María Castellet, el visionario de antaño y fracasado de ahora -según sus propias palabras-, una semana antes de que le concedieran el Premio Nacional de las Letras. Entre la hojarasca política española, el calentón coreano y otras noticias nada amables, la entrevista a Castellet es lo único impreso que merece la pena en esta mañana de domingo azul y fría. Porque siempre es grata la memoria, "que permite evitar la nostalgia", de los amigos (Manuel Sacristán, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, Joan Fuster, Terenci Moix...), cuyas voces han reclamado in absentia ser reunidas en un libro: Seductores, ilustrados y visionarios. Ahí luce "el esplendor del fracaso" faulkneriano, consecuencia, entre otras cosas, de una entrega de los amigos a la política que rebajó su pulso intelectual. Ahora Castellet relee a José Ángel Valente, a Ángel González y reconoce que equivocó el rumbo cuando hizo su prólogo, con exigencias de poesía socialrealista, a Veinte años de poesía española. Este otro Castellet, rodeado de la danza espectral de los amigos, morador de una isla que ya es octogenaria, sabe ahora que la creación literaria debe ser "completamente libre, y el crítico también tiene que ser libre. Es el gozo de la libertad..." En esta mañana de domingo azul y fría, la conversión de Castellet me trae al recuerdo la larga discusión, a ratos agria, que se produjo hace días a bordo de La nave de locos, la bitácora de Fernando Valls, sobre el dogmatismo y la libertad creadora en el cuento, discusión que, sospecho, aún arrastra su estela.

(Fotografía: Josep María Castellet, de Consuelo Bautista, El País (6/01/2007)

jueves, 25 de noviembre de 2010

Una reseña de "No quieras ver el páramo"


Hoy el suplemento Artes y Letras de El Heraldo de Aragón publica una reseña de No quieras ver el páramo, firmada por Olga Bernad y reproducida en su blog Los otros.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Premio cervantino para Ana María Matute


La margarita ya ha sido deshojada: desde hace pocos minutos Ana María Matute es Premio Cervantes de las Letras 2010. José Manuel Caballero Bonald y Juan Goytisolo seguirán en próximas quinielas. Más información AQUÍ.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Un microrrelato con mucho miramiento


VOYEUR

A mi padre, que siempre navega

.....Delante de sus ojos, el mar del mediodía comprime sus márgenes y se encierra en el círculo de cristal. Tres puntos de color flotan dentro, sobre las olas relumbrantes. En el más cercano, el matrimonio del velero blanco hincha las velas arriadas con el soplo de sus aspavientos. Hasta en tres ocasiones, cuenta el observador, se repite la escena: el hombre, apoyado en una muleta, lanza una andanada de reproches contra la mujer y, sin dejar que ella replique, le da la espalda bronceada. Recuperados argumentos y fuerzas, se vuelve y la emprende de nuevo contra la mujer, que, sentada en la popa y cubierta con un sombrero de paja, guarda impasible silencio.
.....No mucho más allá, a la izquierda según la mirada del observador, un padre y sus dos hijos disponen aparejos y cañas mecidos por las ondas suaves. Atareados en la faena, a bordo de un barco rayado en azul y rojo, el padre les advierte de los sinsabores de la pesca y les enseña cómo la experiencia del marinero se forja percance a percance, zozobra a zozobra. Sin dejar de trajinar a bordo, los hijos asumen la lección con respetuoso silencio.
.....Más distante, entre los pescadores y el horizonte según la mirada del observador, un barquito neumático de color naranja navega a Poniente arrastrado por el flujo incontenible. Dentro hay un adolescente en bañador que alza las manos al cielo saludando y saludando hacia tierra, en dirección a la playa, donde cuatro chicos le devuelven los saludos y una chica corre por la orilla relatando la gesta de su amigo por el teléfono móvil.
.....Pero tal vez nada sea como parece. La realidad penetra en las lentes y se deforma en el tránsito estrecho de los tubos cilíndricos, hasta llegar mudada a la retina. Cansado del espectáculo, el observador abandona la terraza frente al mar y guarda los prismáticos en el cajón. Al expandirse la imagen, los tres puntos de color se pierden en la llanura azul. En el velero los jóvenes actores siguen ensayando la obra de Tenesse Williams, el patrón abronca a los jóvenes inexpertos por su negligencia en las artes pesqueras y el adolescente llora perdido, mientras en la orilla la chica ha logrado por fin alertar por teléfono a la patrullera de Salvamento Marítimo.

La dispersión que nos une


Hay días en que nos levantamos de la cama dispersos, con la extraña sensación de que cada miembro de nuestro cuerpo aspira a un fin distinto, a metas entre sí irreconciliables cuyo poder de atracción, a poco que nos descuidemos, acabarán desmembrándonos. Hoy, por ejemplo, domingo de cielo esplendente en Cádiz, me he sentado en el estudio con intención de escribir. Mientras tecleo esta entrada, no puedo evitar que mi mirada se desvíe hacia la gran ventana que tengo enfrente, tan cruzada por las gaviotas que resulta imposible olvidar que vivo en las alturas. Al mismo tiempo, desde la mesilla del dormitorio reclama silenciosamente mi atención Lo bello y lo triste de Kawabata. Pero tan pronto decido seguir su lectura, me digo que lo que me apetece de verdad es releer un puñado de buenos versos, y me dirijo a la librería donde se aprietan, codo con codo (y a veces a codazos) los poetas. Voy de Salinas a Prévert, de Baudelaire a Margarit, de Quevedo a Spenser. Abro Paroles, de Prévert, en la edición francesa de Folio Gallimard, y leo:

.....Une hirondelle vole dans le ciel
.....vole vers son nid
.....son nid oú il y a des petit
s
.....[...]

Y ante de terminar el poema otra gaviota raya el cristal celeste de mi ventana. Busco la cámara
de fotos y me digo que la mañana dominical se presenta fotogénica, pero desecho la idea y me siento a escribir porque otro pájaro, desconocido y de alas inmensas, me sombrea el pensamiento. Guardo en borrador esta entrada... Mas el pájaro vuela de inmediato, en trío multiforme, con la gaviota gaditana y la hirondelle de Prévert... Parece que se dirigen al monte Arashi, desde donde me llama de nuevo el Oki de Kawabata. Quiero repasar un microrrelato giratorio, continuar la historia dilatada de unos gigantones que me quitan el sueño, revisar un par de poemas en barbecho, corregir el borrador de una conferencia, escribir una entrada para que los Silenos sigan bailando... Todo ello mientras la mañana, amorosa y fugitiva, me espera tendida al sol.

(Imagen. Jacques Prévert. Fotografía que ilustra la cubierta de Paroles, Gallimard)

jueves, 18 de noviembre de 2010

Un microrrelato de Ángeles Prieto


Me envía Ángeles Prieto este microrrelato afrancesado, que los Silenos acogen para disfrute de sus lectores.


THERMIDOR

.....Cuando el riachuelo de sangre desbordado alcanzó las cuatro esquinas de la plaza de la Concordia, el hercúleo Samson alzó la hoja con esfuerzo y dio por concluido su trabajo, sin saber que aquel sería su último día. Y su última noche. Pues espíritus, fantasmas y otras ánimas en pena por él creados, dóciles criaturas de su memoria hasta ese mismo instante, se rebelaron con estruendosos gritos que le impidieron dormir, y con el mandato de que debía acompañarles con premura, por lo que Samson sufrió un infarto fulminante.
.....No pudo enterarse de que los lideraba un rabioso Robespierre, recién decapitado. Ni tan siquiera supo que, sin su eficiencia, la Revolución Francesa había terminado. Pues aunque algunos abogaron por la vuelta a la justicia y a los derechos humanos, más verdad fue que su maldita cuchilla pesaba demasiado.

Autobiografía de Ángeles. Aprendiz de escritora. Alegre gaditana bendecida con el privilegio de haber estudiado vida, andanzas y literatura con Daniel Moyano, se esfuerza en mejorar y publicar antes de alcanzar la vejez, ahora llamada edad terciaria. Licenciada en Historia por la Universidad de Cádiz, doctoranda en infumables sermones del siglo XVIII, ejerce actualmente de profesora de educación vial recitando sermones, igual de infumables, a fin de que los motorizados adolescentes de su provincia usen casco de protección, respeten las normas y no atropellen a nadie. Últimamente ha conseguido publicar en la prestigiosa revista Clarín de Oviedo, quedar segunda en el concurso de cuentos “Ciudad de Huesca” y disfrutar de la amistad literaria de los mejores poetas y cuentistas del país.

martes, 16 de noviembre de 2010

El flamenco más universal, si cabe


Hoy estamos de enhorabuena. El flameco ha sido reconocido como lo que ya era hace tiempo: PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.










(Imagen: tía Anica la Piriñaca (1899-1987), cantaora de Jerez)

Nuevos silenos

Estos silenos se acercan a las 50,000 visitas. Aprovecho para renovar su imagen y, de paso, la mía. Noviembre no es mal mes para remodelar la fachada.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Lluvia dominical y un microrrelato a propósito


La mañana se ha venido abajo en agua menuda, sigilosa, reticente a golpear el rostro desnudo de los edificios a pesar del viento sureño, bravucón en este repecho del otoño. Me acuerdo de la lluvia mansa de Blas de Otero en los soportales, de la lluvia-caricia en Gante, de la lluvia preludio de nevada en Lovaina, de la lluvia blanqueada y endurecida en Bruselas, de la lluvia escarchada en las calles de Berlín. Corría diciembre y 2009 aparejaba veloz la despedida. Esta lluvia de hoy, dominical y melancólica, es aquella lluvia de entonces, más envejecida, más indolente aún. Y yo la quiero viva, traviesa, corriente por las calles y chorreante bajo los balcones. Como la que imaginé en este microrrelato de Fuera pijamas:


MÍNIMA PRECAUCIÓN


Me asomo a la ventana, sigue lloviendo, no me atrevo a salir, el agua lo arrastra todo en peligrosas escorrentías, ahí va veloz una hoja de acacia camino del husillo, escucha el chaf chaf de esa cáscara de cacahuete que va golpeándose contra el borde de la acera, mira cómo baja empapado ese billete de autobús, desleída la memoria del trayecto, y esa pluma de paloma, ahora mustia caricatura del suave blancor que un día espejeó en el cielo. La lluvia en esta ciudad es mortífera, te lo advertí cuando te empeñaste en que trasladáramos aquí el hormiguero.

(Nevada sobre el Donatus Park, Lovaina. Fuente: Silenos)

viernes, 12 de noviembre de 2010

La suerte póstuma de la materia poética: Ory


Escribí esta reflexión cuando murió Mario Benedetti. Hoy, que lloramos la muerte de Carlos Edmundo de Ory, sigo preguntándome lo mismo.

A Jesús Fernández Palacios,
que tanto quería a Ory.


Cuando muere un poeta, ¿adónde van las voces interiores que nos hablaron a través de sus versos? Si un principio esencial de la química es que la materia no se destruye, sino que se transforma, ¿cuál es el destino de la fuerza endógena que alienta a un poeta? ¿Muere con él? ¿Retorna al Universo para deshacerse en moléculas infinitisimales? Quizás sí retorne a ese espacio infinito y allí aguarde su tranformación, para al fin inocularse en el espíritu de un poeta en ciernes, desconocedor aún de que ha sido invadido por este bendito veneno. Escribe Joan Margarit que entender un poema es un proceso de entrada y salida de una caja negra y que el lector entra desordenado en los versos y sale más ordenado. Creo que el poeta, en tanto que vive y escribe, es también una suerte de caja negra. Porque, ¿qué es su espíritu sino un receptáculo que acoge esa materia, la transforma y la expele mudada en los versos? Me gusta pensar que en algún lugar del Universo esperan turno las voces que no hace mucho ocuparon el espíritu carnal de José Ángel Valente, Ángel González, Mario Benedetti... y, el más reciente de todos, Carlos Edmundo de Ory. Quién sabe si en este mismo instante alguna de ellas...

jueves, 11 de noviembre de 2010

La música de Dolores Serrano suena en Costa Rica


Dolores Serrano, hermana del corifeo de estos silenos, hace música, la interpreta, la estudia, la enseña y la sueña. Anda Lola estos días otoñales de estrenos. Mañana viernes, 12 de noviembre, la fagotista costarricense Cindy Bolandi estrenará (estreno princeps) su obra Fagoteando (fagot solo), junto con otra obra del compositor Otto Castro: Memento mori I, II, III (fagot y electrónica). El acto será a las 19,30 en el Centro Cultural de España. Amigos costarricenses, no os lo perdáis. La música de Lola también deleita ultramar.

* * *
Y en la programación del VIII Festival de Música Española (18-28 de noviembre) podremos escuchar dos piezas suyas:

- el estreno absoluto de Nudos, a cargo de Nan-Maro Babakhanian (mezzosoprano) y el Trío Alaria (violín, violonchelo y piano).
Fecha y lugar: 20 de noviembre en la Diputación de Cádiz.

- la interpretación de Susúrrame al oído por el pianista Diego Fernández Magdaleno.
Fecha y lugar: 26 de noviembre en la Diputación de Cádiz.

Suerte, hermana, y que lleguen hasta aquí las notas costarricenses.

En la imagen, Lola (sexta por la derecha) en el estreno de Susúrrame al oído en el Auditorio de Madrid
(14 de diciembre de 2009). La fotografía es de Javier Ecay Ardanaz, presidente de la Fundación Ars Incognita

lunes, 8 de noviembre de 2010

Un microrrelato fragante


FLOR DE ORIENTE

Cada vez que una joven virgen alcanza la cúspide de su primer orgasmo, en los jardines de Cambalú, en los reinos del Gran Kan, abre su sol de cristales y estambres un ejemplar de la mayabonda, la flor más hermosa y misteriosa de Oriente. Una vez abierta, permanece fragante durante unos minutos. Después cierra sus pétalos, como se cierran los dedos prietos de una mano para no volver a abrirse, y se abandona a la muerte mecida por una brisa púrpura que sólo sopla en aquellas tierras remotas.
.....La vida de la mayabonda antes de este florecimiento repentino es desconocida, pues sólo al Jardinero Real del Gran Kan se le permite que escudriñe en sus secretos. Seducido por la leyenda, cuentan que un mercader veneciano osó traspasar el muro que protege este milenario vergel y, según testimonios fidedignos, rindió sus días bajo el sable del verdugo.

.....Los copistas sólo podemos transmitir de generación en generación las más verosímiles conjeturas, que el lector curioso puede encontrar en los bestiarios medievales y otros catálogos florales de Oriente. Las historias que circulan sobre emanaciones seductoras que han transgredido los límites del tiempo y el papel y han arrojado al abismo del Diablo a buenos y esforzados cristianos, son chismes y cuentos de viejas que no merecen ningún crédito.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Ayer, en las Libreras, sin pijamas

...

En la librería gaditana Las libreras se colgó el cartel de "no hay... más sillas". Unas setenta personas quisieron ser testigos de cómo me quitaba el pijama y me quedaba en la flor de la epidermis. Desde la atalaya en la que estábamos Ana Sofía (espléndida presentadora) y yo, veía llegar a amigos, incluso desde otras geografías, que se iban arracimando al fondo del local. Ana estuvo soberbia: dio una lección sucinta de narrativa breve y fue hilando, con la ironía y tino que la caracterizan, los temas centrales de los microrrelatos de Fuera pijamas: la muerte como factor de tensión narrativa, la tradición clásica, los miedos maternos y paternos, lo cotidiano observado desde el sobresalto, el humor...


Después de leer una selección, hablamos de los límites del microrrelato a la luz de formas muy cercanas, como la poesía -y especialmente el epigrama- o la fábula. Coronamos en acto como se debe, con vino, jamón y queso.


Para mí fue una tarde memorable, que prolongamos luego un grupo de magníficos hasta bien entrada la madrugada. Nunca esperé ver a tantos amigos arropando mi desnudez sin pijama. Mil gracias, familia y amigos (Luis T., Arturo, Salu, Tito, Toñi, Mª. Paz, Guillermo, Nieves, Cuco, Hipólito, Celi, Lourdes, Ángel, Mª. Ángeles, Charo, Luis G., Luis Ch., Mª. Carmen, Jesús, Ana, Beatriz, Antonio, Armando, Carmen, Ángeles...). Y gracias redobladas para las anfitrionas, las hermanas Raposo (Auxi, Mª. José, Lola, Susi y Pati), artífices del que ha sido el primero de los muchos actos que esta joven librería nos ofrecerá en días venideros.


Como podéis ver, en la mesa estaba, llegado desde Isla de Siltolá esa misma tarde para no perderse el acto, No quieras ver el páramo. Ya lo dije una vez: los libros se atraen y se emparejan, algo lascivos, a poco que nos descuidemos.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Acaba de salir de imprenta


Acaba de salir de imprenta mi libro de poesía, No quieras ver el páramo, publicado por Ediciones Isla de Siltolá. Acudid corriendo a las librerías, pero no os caigáis, que prefiero lectores íntegros. Una vez más, mi agradecimiento a Javier Sánchez Menéndez, que una vez pensó (espero que no se arrepienta) que mis versos tenían alguna gracia.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Desde que el alba...


Desde que el alba corre a presentarnos sus respetos un poco antes, recién despojados de las legañas que alargan la noche, no discierno el espacio de los sonidos. Hay sonidos nocturnos que se apagan durante el día, o permanecen activos en sordina, como ratones huidizos que buscan sus ratoneras. Y parece que también sucede lo contrario. Ahora, por ejemplo, oigo el run run de la lavadora y, más lejos, los bufidos metálicos de una grúa. ¿Quién puede asegurar que en la noche no mantengan su canto, suavizado para no despertar a los quejicas durmientes? ¿Quién puede decir con verdad que cada sonido se limita y recluye a su espacio de luz o sombra? Desde que el alba adelanta los sonidos y los ilumina, siento que la noche adelgaza sus paredes (a pesar de Caballero Bonald) y percibo cada vez más nítidamente el gorgoteo de sus tripas.

(Amanecer en Cabo de Palos, Murcia. Fuente: Silenos)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Imágenes de la Granada oculta


Traigo de Granada frío vespertino y lluvia generosa en la Alhambra, después de visitar en el palacio de Carlos V una exposición con tapices, naturalezas muertas y odaliscas del Matisse que anduvo por tierras andaluzas. También os traigo imágenes no siempre visibles por los ojos falaces:


1. Balcones que flotan (el primero cual cometa) en una fachada aérea


2. Un carro que ensaya el difícil transporte de una piscina


3. Un jardín con 101 preces romanas



4. Edward G. Robinson esperando quién sabe qué negocio