miércoles, 31 de agosto de 2011

Poemas en Jerez

Ayer, en Damajuana (Jerez de la Frontera), leí poemas en compañía de Francisca Cortés y Julio Rivera Cross. Una breve crónica AQUÍ, de donde tomo prestada la foto.

viernes, 26 de agosto de 2011

Lectura poética

Ya instalado de nuevo en casa, el verano colea y se va escapando a lomos del viento de poniente. En su estela me deja una invitación a participar en una lectura poética. Será en el bar-café Damajuana (c/ Francos, 18), junto a Francisca Cortés y Julio Rivera Cross, el próximo martes, 30, a las 21.30 h. Estáis todos invitados, en persona o en espíritu, según os plazca.

sábado, 20 de agosto de 2011

Traslado en agosto, propósitos para septiembre

Desde mañana por la tarde los Silenos bailarán de nuevo en Cádiz, al ritmo que les impongan los vientos sureños. Es agosto un mes traicionero, rápido en su fluir, y septiembre es el mes en el que suelen depositarse las esperanzas y los buenos propósitos de cambio. En España el año no empieza en enero, sino en septiembre, porque el curso escolar ha impuesto sus tiempos. Pocas cosas son más reveladoras de la renovación de un ciclo que el primer día en que las calles se llenan de escolares arrastrando mochilas. No hace falta ser docente, alumno o padre; septiembre se dejará notar en los ánimos y en las luces crepusculares al margen de nuestras circunstancias humanas.

(Rocas en la Caleta vistas desde el castillo de Santa Catalina. Cádiz. Fuente: Silenos)

miércoles, 17 de agosto de 2011

La poética de lo menudo y el legado de Pedro


He de confesar que no esperaba tanta respuesta, en pleno agosto, a la entrada anterior sobre el microrrelato, porque no solo se ha producido debate aquí, sino también en Facebook, propiciado por un enlace de Jesús Esnaola a estos Silenos. Incluso ha intervenido uno de los participantes en el mentado concurso del Suplemento. Constato que hay interés al respecto y preocupación (o cabreo) ante el abuso de la etiqueta "microrrelato". Otro día hablaremos por extenso de los autores de opera magna que miran con ojos displicentes esta escritura condensada y escurridiza, pues entienden que son "primorcicos" de escritorzuelos, ocio de diletantes. El asunto recuerda a las críticas que recibieron los poetas neotéricos latinos, con Catulo a la cabeza, cuando empezaron a escribir poemas sobre asuntos menores, menudencias a veces, frente a la tradición sagrada y pomposa de la épica. Catulo y los suyos seguían un mandato poético del gran Calímaco, según el cual un "libro grande es un gran mal" (méga biblíon, méga kakón), y se entregaban por ello a volúmenes breves que daban cobertura a esa "poética de lo menudo". ¿Sería buena estrategia esgrimir estas auctoritates para dignificar el microrrelato, si los nombres de Aub, Arreola, Moyano, Monterroso, Merino, Mateos y otros tantos ya no bastan? No sé, no sé. Me temo que antes habría que explicar a muchos de estos autores de lo sagrado quién fue el gran Calímaco?


* * * * *

Sobre la llegada del Papa se habla mucho en la red. Hay quien ha expresado la paradoja de que el líder de la juventud católica sea un anciano de 84 años, lo cual, bien mirado, no es paradoja tal, si tenemos en cuenta que dicha juventud blande por bandera una doctrina que arrastra una vejez de siglos. Lo que me sigue causando estupor (y pánico) es que, en el siglo XXI, la mitra del que llaman heredero del trono de Pedro sea capaz de movilizar a tantos leales en todo el mundo, en una suerte de tour turístico global, con destino Madrid, que se asemeja a las grandes concentraciones políticas del siglo XX. Y lo peor de todo es que el heredero de Pedro hace mucho que no tiene nada ni de Pedro ni de cristiano, si por tal entendemos la observancia de la doctrina del Evangelio, y sí, en cambio, reproduce los modos de la casta sacerdotal judía censurados por Jesucristo. Sería bueno saber cuántos jóvenes proclamarían que esa JMJ no va con ellos, que ese no es su líder. Pero sin banderines de colores nadie existe, nadie es nada.

(Gárgola en la iglesia de St. Gervais, París. Fuente: Silenos)

sábado, 13 de agosto de 2011

La banalización del microrrelato

No es la primera vez que escribo sobre los límites del microrrelato, ni creo que sea la última, pues de esta forma narrativa breve no solo me interesa la praxis, sino también la teoría. Lo hago como cultivador del género (en cursiva como prevención), no como especialista, que para eso ya están, entre otros, Fernando Valls, Irene Andres-Suárez y Francisca Noguerol, y estaba hasta no hace mucho David Lagmanovich. En esta ocasión me anima a reflexionar de nuevo la iniciativa estival de El País Semanal, consistente en la recepción y publicación cada semana de "los mejores microrrelatos" sobre un tema propuesto: los placeres del verano (yo creía que sobre tal asunto ya estaba todo dicho y dibujado por el maestro Forges, pero veo que no es así) en 140 caracteres. He leído las piezas de las dos entregas semanales (es de suponer que mañana, 14 de agosto, sale la tercera) y no he podido evitar la sensación de que por este camino el microrrelato acabará estrellándose. Veamos.
.....Es cierto que en verano todo se adelgaza y banaliza, pero la banalización que está padeciendo el microrrelato viene de antes y no conoce estaciones. Como le ocurre a veces a la poesía, en la brevedad del formato parecen estar su cara y también su cruz. Dicha brevitas se convierte en el mayor acicate para su práctica, que viene estimulada además por la rápida difusión en revistas, periódicos y vías digitales diversas... A su vez parece haberse convertido en opinio communis que en el microrrelato ha de haber necesariamente alguna chispa, a modo de aguijón epigramático. Iniciativas como la de El País y otras en forma de certámenes que promueven editoriales o instituciones están contribuyendo a la falsa impresión de que escribir un microrrelato es cosa fácil. El problema no es tanto que el tema venga impuesto (yo mismo he sucumbido alguna vez a estos cantos de sirena, si bien con pronto arrepentimiento), sino que quienes seleccionan dichos "mejores microrrelatos" no sepan diferenciarlos de un chiste, una frase ingeniosa e incluso un escrito plano que no aporta nada, y que, al darles el marchamo de la imprenta, transmitan a quienes los escribieron y a quienes los leen después la certeza de que esos textos son microrrelatos, y de los mejores. Así la cadena de la banalización sigue su curso, con el beneplácito de medios peridíosticos de prestigio y gran tirada. Añadase a todo esto lo que para mí resulta más pernicioso: la nula exigencia de calidad literaria. Y que nadie me diga que en pocas palabras no se puede alcanzar un mínimo de excelencia lingüística y brillo conceptual (hay cientos de endecasílabos en la poesía española que lo demuestran). Si de este mal adolecen numerosas obras que saltan cada día a los escaparates literarios, muchas de ellas escritas por nombres de relumbrón, la escasa o nula calidad literaria puede convertirse en el microrrelato en un mal endémico, si no nos andamos con ojo. He aquí algunos ejemplos lo suficientemente ilustrativos, que tomo de El País Semanal del 7 de agosto, pp. 14). Prefiero no comentarlos para que lo hagáis vosotros:
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1. Septiembre siempre aparece en el horizonte veraniego como una nueva oportunidad.
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2. Cada verano era lo mismo: una maleta llena de expectativas que antes o después acabaría en el contenedor de la desilusión.
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3. Mis pies mojados de sal, paseando a la orilla del mar. Encontré una caracola, me susurraba canciones calladas de cuna.
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4. Pensó que venían los extraterrestres, pero era mejor que eso: lo que tiraban desde los aviones eran balones de playa.
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5. Maremoto: ¡Ola! Y adiós.

[Addenda: véanse las perlas que publica hoy, domingo 14 de agosto, el susodicho Suplemento, calificadas como de "alto nivel"]

viernes, 12 de agosto de 2011

Proyectos otoñales


Agosto toca su ecuador y ya septiembre asoma la nariz. El otoño viene cargado de proyectos literarios. He aquí algunos:

- Publicación de
Zona de incertidumbre en Paréntesis (Sevilla). Libro de relatos de extensión varia, incluidos microrrelatos.

- Entrega en Isla de Siltolá, para su colección Álogos, de
Papeles Secundarios. Contiene las mejores cincuenta entradas de este blog.

-Aparición en octubre en Menoscuarto de
Mar de pirañas, una antología de microrrelatos reunidos por Fernando Valls, que incluye varios míos.

-Aparición de una antología de microrrelatos de Irene Andres-Suárez en Cátedra, que incluye varios míos.

- Participación en un programa local de Onda Cero sobre literatura, capitaneado por Carmen Paúl.

- Actividades poéticas con amigas y poetas, como Carmen Moreno y Charo Troncoso.

(Linterna del faro de Cabo de Palos. Fuente: Silenos)

lunes, 8 de agosto de 2011

Un poema a Quevedo para un premio


Recientemente he participado en el XXXI Certamen Internacional "Francisco de Quevedo" que convoca cada verano la Orden Literaria Francisco de Quevedo. Me animé a hacerlo en la modalidad (son tres) Francisco de Quevedo, que requería que el poema tratase sobre el poeta y no fuese inferior a 50 versos. Desde el principio estuvo en mi memoria Francisco Umbral y, en buena medida, a él debo esta participación. Porque en una entrevista le preguntaron cuál era el mejor poeta vivo y Umbral respondió, sin pestañear, "Quevedo." Con la idea de esta pervivencia y la singularidad del poeta, compuse un poema plagado de reminiscencias de su obra, como no podía ser de otra manera. Lo entendí como un juego literario, y lo hice en octosílabos porque Quevedo tiene algún que otro romance sonado, como el de los Infantes de Carrión. Dado que el premio ya ha sido fallado y el poema ha quedado libre de todo compromiso, lo dejo aquí para los lectores de Silenos.


¡AH DE LA VOZ PERDIDA!

¿Quién se atreve a lastimar
hoy con verdades amargas,
a trenzar burlas misóginas
con pullas acanalladas,
a blandir nasal hipérbole
y cornudas carcajadas,
si en todas partes abunda
tal corrección que estomaga?
.....
¿Quién las gestas de rufianes
agita tan de mañana,
embridando los caballos
con correaje de sátira,
jinete zumbón que monta
cabalgadura de jácara,
si faltan voces certeras
y llueven voces cifradas?
.....
¿Quién acrecienta el caudal
con docta pluma afilada
del río que nunca muere
del agua griega y romana
─héroes y dioses desnudos,
musas y ninfas se bañan─,
si en el páramo presente
hasta el ruiseñor espanta?
.....
¿Quién exhibe su dominio
en versos varios y mañas,
lo mismo con redondillas,
que con décimas de plata,
sonetos y madrigales
y letrillas deslenguadas,
si los poetas ya no sienten
esta música callada?
.....
¿Quién iguala aquel romance
sobre el terror en la estancia,
cuando la zarpa leonina
pone en jaque las gargantas
de don Diego y don Fernando,
infanzones de la caca,
si en lo moderno germina
la virtud de la ignorancia?
.....
¿Quién del amor y su queja
dibuja tan fiel estampa,
señalando en las heridas
la hendidura que desangra
y en el sol que nos alumbra
la femenina semblanza,
si por su ausencia refulge
toda pasión encarnada?
.....
¿Y quién retar hoy podría
ley tan severa y malvada,
lanzando al negro Aqueronte
el resplandor de la llama,
ceniza viva que siente,
polvo que de amor abrasa,
si sabido es que la muerte
sepulta toda esperanza?
.....
Así que pasen los siglos

quintuplicando las almas
y vates de todo verso
conformen gran caravana,
en liza con sus canciones
de enigmáticas palabras,
no habrá voz que alcanzar pueda
la estela de su prestancia.

(Quevedo en el retrato del pintor José Madrazo)

domingo, 7 de agosto de 2011

Madrid, capital del bochorno ibérico


Regreso de un viaje de tres noches a Madrid, capital del bochorno ibérico. Nos llevan razones familiares, pero encontramos tiempo para algunas citas. Merece la pena visitar la exposición Roma. Naturaleza e Ideal. Paisajes 1600-1650 que alberga el Museo del Prado. Frente al arroyo donde se afanan las lavanderas de Domenichino, junto el templo fantástico de la Sibila en Tívoli de Jan Brueghel, entre el amor imposible de Venus y Adonis de Francesco Albani y la pobre Ariadna abandonada de Carlo Saraceni, tomo notas para el tema "El paisaje ideal" de mis clases de Tradición Clásica. Del frescor ilusorio de los cuadros, al aire rastrero de la Puerta de Alcalá, por donde buscamos el Cheese Bar de la calle José Abascal. Un descubrimiento para los amantes del queso de verdad, una buena selección de los cuales puede apreciarse, a temperatura que ya quisiéramos en estas fechas, en una gran vitrina en mitad del salón. En Chueca, cervezas al aire y pinchos variados en las tiendas-bares del mercado de San Antón. Las Tres rosas amarillas no han soportado el desamparo de agosto y se han marchado de vacaciones, con José Luis, el jardinero fiel, hasta el día de la Virgen. A ratos hemos estado cerca de los indignados. Sol en estado de sitio varias jornadas. Molestan porque viene el Papa, molestan porque hacen ruido, molestan porque se empeñan en que la "gracia" inicial dure y dure y dure. El delegado del Gobierno y Gallardón, entre Sol y el Papa. Triste país este, que asfixia en agosto las flores de marzo. En Lorca tiembla de nuevo la tierra esta mañana, tímidamente. Los indignados eran eso: la tierra temblando bajo los pies de ZP, R&R (en liza por sustituirlo) y los banqueros-mercaderes, una amenaza de tsunami social. Pero ahora toca siesta en España, y eso es cosa sagrada. Cuando despertemos, se habrán jubilado, más ricos por supuesto, ZP, R&R, Zarkozy, Berlusconi, Merkel, Obama, los banqueros, el Papa y el resto largo de la peña. También los hijos de la duquesa de Alba, herencia ya en mano. Y tal vez sigamos llorando todavía a Amy Winehouse. Ay.

(Vitrina de quesos en Cheese Bar. Madrid)

lunes, 1 de agosto de 2011

El mar de las editoriales


Llegar a publicar un libro por cuenta ajena en una editorial española que se precie suele ser tarea ardua e imprevisible, semejante a la navegación primitiva, cuando no había más instrumentos que las estrellas y perder de vista la costa equivalía a perder de vista las horas siguientes, más o menos ciertas sobre tierra firme. De ahí, queridos amigos que rondáis las letras más diversas, que cada vez haya más editoriales que nazcan, como Venus, en el mar bravío: Acantilado, Páginas de Espuma, Cuadernos del Vigía, Almadraba, Itsmo, Océano, Isla de Siltolá...

(Foto: Arrecife de las Sirenas, Cabo de Gata. Fuente: Silenos)