lunes, 27 de agosto de 2012

Nueva antología de microrrelatos: Mar de pirañas

Sabía que la nueva antología de microrrelatos preparada por Fernando Valls estaba en imprenta, pero no imaginaba que saldría antes de que acabase este tórrido verano. Mar de pirañas (Menoscuarto) ya tiene cubierta ilustrada y en breve estará en las librerías. De nuevo comparto páginas con buenos amigos y admirados escritores:

Rubén Abella | Pilar Adón | Ricardo Álamo | Carlos Almira | Rosana Alonso | Beatriz Alonso Aranzábal | Antonio Báez | María José Barrios | Felipe Benítez Reyes | Javier Bermúdez López | Eduardo Berti |Gabriel de Biurrun | Miguel Ángel Cáliz | Susana Camps | Matías Candeira | Carlos Castán | Luisa Castro | Flavia Company | Alberto Corujo | Ginés S. Cutillas | Antonio Dafos | Jesús Esnaola | Manuel Espada | Óscar Esquivias | Araceli Esteves | Federico Fuentes Guzmán | José Alberto García Avilés | Isabel González | Juan Gracia Armendáriz | Cristina Grande | Almudena Grandes | Carmela Greciet | Andrés Ibáñez | Miguel Ibáñez | Fernando Iwasaki | Fermín López Costero | Ignacio Martínez de Pisón | Agustín Martínez Valderrama | Isabel Mellado | Inés Mendoza | Nuria Mendoza| Lara Moreno | Paz Monserrat Revillo | Manuel Moya | Manuel Moyano | Juan Jacinto Muñoz Rengel | Elvira Navarro | Hipólito G. Navarro | Andrés Neuman | Ángel Olgoso | Álex Oviedo | Antonio Pomet | Gemma Pellicer | Ángeles Prieto Barba | Javier Puche | Loli Rivas | Anelio Rodríguez Concepción | Rocío Romero | María Paz Ruiz Gil | Javier Sáez de Ibarra | Raúl Sánchez Quiles | Antonio Serrano Cueto | Francisco Silvera | Iván Teruel | Eloy Tizón | Pedro Ugarte | Iván Zaldúa | Ángel Zapata | Miguel Á. Zapata. 

domingo, 26 de agosto de 2012

Un microrrelato literariamente apocalíptico

LA SINGULARIDAD DE MARTA

Marta acapara microrrelatos, cuentos y novelas de variadas extensión y propósito. Marta es la protagonista de miles, millones de historias, y su nombre incluso figura ya en ensayos filosóficos, monografías de historia y tesis doctorales resultado de sesudas investigaciones. Marta empieza a estar cansada de tanto esfuerzo, de sostener el peso de tantas vidas y afrontar tantos desenlaces no siempre satisfactorios. Pero, sobre todo, Marta está hastiada de ser la última superviviente del planeta y tener que dedicar todo su tiempo a leer tanta literatura sobre sí misma.

sábado, 25 de agosto de 2012

Fuego y nieve en agosto (con permiso de A. Rivero Taravillo)

Agosto está siendo un mes de fuegos perdurables. A los incendios forestales en las islas y el continente, hay que sumar las llamas mantenidas (que serán avivadas en septiembre) por este Gobierno incendiario, y a todo ello, el calor insufrible incluso junto al mar. Para colmo, se nos dice frecuentemente desde el poder que somos unos pecadores poque hemos vivido por encima de nuestra posibilidades, nos hemos acostumbrado a la vagancia, malgastamos los recursos públicos, permitimos que no fructifiquen embarazos con graves malformaciones, nos oponemos a la segregación de sexos en la escuela... Todo lo cual nos lleva de cabeza al Infierno.  
* * *

Ragtime, de E. L. Doctorow, y Baudolino, de Umberto Eco, son mis lecturas de narrativa de este agosto. Del segundo me quedan pocas páginas, y estoy disfrutando de las aventuras de ese embustero piadoso que es el protagonista. Quienes hayan leído el Libro de las Maravillas de Marco Polo y estén familiarizados con los prodigios de Oriente que imaginaron los hombres del Medievo desde Occidente, acompañarán con gusto, como hago yo, a Baudolino y sus amigos hacia el reino del fabuloso Preste Juan. En cuanto a la novela de Doctorow, he de decir que, salvo algunos elementos decorativos que no termino de ver (como la insistente aparición del escapista Houdini) y la previsible venganza del protagonista, me gustó el desfile de coches de época, personajes de vida turbia, psicoanalistas, políticos y anarquistas que sirven de fondo de pantalla a la familia de New Rochelle. Por cierto, la leí días antes de que comenzaran los incendios. No parece casualidad que el negro Calhouse Walker encauce su rabia incendiando estaciones de bomberos. Ya veis, hasta la literatura anticipa tan temibles ardores. Yo, por si acaso, hago votos para encontrarme en el Infierno, al menos, con Virgilio y Dante, y, si el toscano me lo permite, tener algo de grato con la etérea Beatriz. Mientras tanto, espero que el Gobierno dimita en pleno y los bomberos (los nuestros, no los de Doctorow) vengan felices a rescatarnos.

* * *
Sin intención alguna, me traje entre los libros una antología de poesía de T. Tranströmer publicada por Nordica. Y he aquí que el título es Deshielo a mediodía. Leo los versos del sueco con la esperanza de que ese deshielo se demore mucho más allá, incluso hasta la hora más postrera de la tarde. La imaginación y la poesía son de los pocos bienes que nos quedan. Incluso en las sedes infiernales.  

(Donatus Park de Lovaina nevado 
en diciembre de 2009. Fuente: Silenos)

lunes, 20 de agosto de 2012

El mar saliente

El mar, pese a ser de marea liviana, cubre el pedregal de la costa, empapa las toallas y bolsos de los bañistas, sube por la escalera de piedra, escala la pared de arenisca del suave acantilado, cruza la carretera, se aremolina perezoso en los bajos del edificio, asciende por la fachada despacio, inunda los balcones de los dos pisos inferiores y, al fin, penetra como animal rastrero en el apartamento. De momento el agua juguetea a salpicarme los pies, pero pronto anegará la casa, la mesa en la que escribo contemplando el Mediterráneo, el trwclalo dqst ordn+0r


domingo, 19 de agosto de 2012

Sobre la hipocresía en el asunto de Gordillo y Mercadona


Aunque tengo mis reservas sobre la ideología del alcalde de Marinaleda, al que no considero ningún héroe de la clase trabajadora, sin embargo el asalto de los suyos al supermercado de Écija ha servido de necesario revulsivo para que sigan cuestionándose las medidas salvajes del Gobierno contra una crisis que ha sido cuidadosamente aderezada durante meses para que sirva de coartada para todo, es decir: el fin de acabar con la crisis justifica los medios utilizados por ZP y ahora por el PP. Mientras que muchos esgrimen la consabida sentencia para criticar la actuación de Sánchez Gordillo, otros, como el teólogo José Ignacio González Baus, escriben al ministro apelando al supuesto humanismo cristiano del que hace tanta gala el PP. 
  

CARTA AL MINISTRO SOBRE LOS SUCESOS DE ÉCIJA

Mi querido señor ministro: Acabo de oír por radio sus declaraciones a propósito de los sucesos en el supermercado de Écija. Reconoce Ud. que hay mucha gente que lo está pasando mal, pero arguye con el clásico axioma moral: el fin no justifica los medios.
Como el ideario de su partido apela a “los principios del humanismo cristiano”, me permito recordarle que según esos principios no hubo en aquella acción ningún uso de medios moralmente ilegítimos (en su legalidad no entro ahora). Los principios del humanismo cristiano proclaman que “en casos de extrema necesidad todas las cosas son comunes” (in extrema necessitate omnia sunt communia). Porque “la distribución y apropiación de las cosas que procede del derecho humano no puede impedir que estas cosas remedien las necesidades de los hombres. Por eso todo lo que uno tiene de más lo debe a los pobres para su sustento. Y si la necesidad de alguien es tan grave y tan urgente que hay que remediarla con lo primero que se tenga a mano…, entonces cualquiera puede remediar su necesidad con los bienes de los demás, tanto si los quita de modo público como secreto; y esta acción no reviste carácter de robo ni de hurto”.
Estas palabras no son del alcalde de Marinaleda ni del innombrable Carlos Marx. Son de Santo Tomás de Aquino, uno de los pilares de ese humanismo cristiano al que Uds. dicen seguir. Y puede verlas en la Summa Theologica (2ª 2ªe, cuestión 76).
A ellas añadirá el cardenal Cayetano, gran comentador de Tomás, que un juez puede distribuir entre los necesitados el dinero sobrante de los ricos. Me pregunto, pues, si no están Uds. en el atolladero de aplicar la ley contra unos principios que dicen regular el ideario de su partido, quedando como embusteros ante la ciudadanía.
Entiendo además que si Ud. esgrime ese principio de que el fin no justifica los medios, se volverá inmediatamente contra toda la política de este gobierno: para un fin de suyo legítimo y necesario como es rebajar nuestra deuda, ha recurrido el gobierno a medios inmorales (temo que quizás también anticonstitucionales) como son privar a mucha gente de derechos constitucionales, de los ingresos mínimos indispensables, abocarlos al hambre, a la desesperación, a la falta de asistencia médica indispensable, a tener que recurrir a unas Caritas ya desbordadas y a quedarse sin vivienda después de un enorme esfuerzo y encima con una deuda impagable para la que ni siquiera vale el principio lógico de la dación por pago.
La mayoría de los medios que han aplicado Uds. para saldar la deuda española son inmorales y no se justifican por ese fin tan legítimo.
Hace poco habló el presidente del Gobierno de posibles nuevos recortes en esa misma dirección, para reunir 65.000 millones de euros imprescindibles. Su gobierno debe saber que, en España, hay 16 personas que poseen ellas solitas unas fortunas cercanas a los 60.000 millones. Sólo 16 personas entre más de cuarenta millones de españoles. No creo pues que, a la luz del humanismo cristiano, pueda caber duda de cuáles hubieran sido los medios legítimos.
Porque, por otro lado, se repite ahora que todo el dinero que nos va a prestar draconianamente la UE es “para tapar los agujeros de los Bancos”. Ya habíamos oído mil veces que el problema de nuestra deuda era sobre todo de carácter privado y no público; y ahora lo vemos confirmado al saber dónde van a ir esos primeros 30.000 millones que esperamos recibir el mes que viene. Los Bancos y sus agujeros han sido efectivamente los primeros causantes de nuestro desastre actual (sin negar ahora otros factores exteriores a España).
Y lo fueron porque, para un fin de legitimidad muy discutible (como era el enriquecerse más y más) pusieron en juego medios absolutamente ilegítimos, otorgando préstamos que sabían que no podían ser devueltos pero de los que esperaban resarcirse con expropiaciones forzosas mucho más pingües de lo que se expropió en el supermercado de Écija.
¿Sabe Ud. cuántas viviendas inútiles son hoy propiedad de los Bancos? Un ministro del interior debe conocer ese detalle. Como sabrá también que a bastantes gentes ancianas y no muy letradas que tenían en Bankia unos ahorros de seis mil o diez mil euros que constituían toda su fortuna, se las engañó haciéndoles firmar un papel que “iba a ser su solución”, y se les convirtieron los depósitos en acciones, robusteciendo al Banco y debilitándolas a ellas al impedirles disponer de su dinero ahora que lo necesitan. Si Ud. está decidido a no permitir que para fines en sí legítimos se usen medios ilegítimos, no dudo de que, antes que al alcalde de Marinaleda y su grupo, llevará Ud. a los tribunales a una serie de banqueros de cuyo nombre prefiero no acordarme para esperar a que los investigue la justicia.
O mejor: déjeme decirle que dudo mucho de que Ud. se atreva a hacer eso que sería tan justo: porque son esos Bancos quienes financian buena parte de sus campañas electorales que, tal como están, son otro medio ilegítimo que no queda justificado por el fin de ganar unas elecciones. Y, por supuesto, esto último no vale sólo para su partido sino también para otros del Estado.
Puedo equivocarme como todo ser humano. Pero siempre he tenido la impresión de que, en su partido, suelen argumentar apelando a grandes principios universales indiscutibles, pero que no se aplican al caso concreto que se discute. Y que además suelen exigir a los demás lo que no se exigen a Uds. mismos. Debo confesar que las declaraciones suyas que acabo de oír por radio, me confirman una vez más en esa impresión. Gracias por haberme leído. Quedo de Ud. Atentísimo.

José Ignacio González Faus

(Fotografía de EFE en Peridosta Digital: http://www.periodistadigital.com/andalucia/sevilla/2012/08/08/el-alcalde-gordillo-avisa-seguiran-robando-y-ocuparan-tierras-y-bancos-.shtml)

lunes, 13 de agosto de 2012

Previsión meteorológica y microrrelato

En la zona de Cabo de Palos donde paso estos días, pese a ser la cima de una colina frente a la llanura del mar, a veces no hay más cobertura que la de Febo-Sol, que sale por el horizonte bien temprano, chorreante de agua marina, para recordarnos antes del desayuno que agosto es sudor en rostro. No sé si será cosa solo mía, pero tienen estos días estivales algo de preámbulo, de víspera cada vez más breve de un otoño que será convulso, azotado por frentes tormentosos y colosal aparato eléctrico. Serán causantes de tal terremoto celeste unas temperaturas más altas de lo normal en las tierras de Hesperia. Como tengo unas ganas imperiosas de que se haga, de una vez por toda, completa limpieza, espero que la previsión meteorológica, pese a lo adelantado de sus señales, se cumpla esta vez. Hasta tanto eso ocurra, os dejo este microrrelato


GRATITUD FILIAL

Hombre de inquebrantable voluntad, mi padre sigue mandándome cada mes la paga para sufragar los gastos de la carrera. Ahora que estoy a punto de jubilarme, siento que no he sabido corresponderle como merecía. Por eso estoy pensando en trasladarlo a un panteón de mármol de Caraffa que acaban de poner en venta en la Avenida del Empíreo.

lunes, 6 de agosto de 2012

Mudanza ribereña y microrrelato

Queridos amigos, en apenas una semana he pasado de las ondulantes riberas del Sena a la piel espejeante del Mediterráneo murciano, previo paso apresurado y pleno de ocupaciones por la isla antaño llamada Gadeira y en estos día titulada con el rimbombante y efímero nombre de Cádiz del Bicentenario. Cuesta con tanto ajetreo ocuparse de estos Silenos como es debido. Ahora que estoy algo más descansado, retomo el baile para dejaros un microrrelato que escribí precisamente aquí, frente al mar de Cabo de Palos, hace ya un año.


UN PASADO GLORIOSO

Al cartero Giacomo Galantini le cupo en suerte un antepasado ilustre, un varón desprovisto de épica historia, pero testador de un repertorio de aventuras amorosas de sorprendente nombradía. Una hermosa Gonzaga, una joven de la familia D’Este, otra tal de sangre de los Sforza… Era fácil imaginar al ancestro quitando el polvo a su galería de retratos linajudos, conversando con sus damas ante los ojillos cómplices de un armiño o un extraviado unicornio. Era fácil imaginarlo aparejar un encuentro furtivo en el jardín, bajo la mirada complaciente del dios Pan o la sonrisa lasciva del rojo Príapo. Giacomo Galantini se negaba a contar las escenas íntimas de su antepasado, los requiebros dulcísonos en las recónditas estancias del palacio que acababan en revuelo de sábanas y balanceo de doseles. Y pese a la insistencia de sus compañeros de partida de naipes en la taberna La Posta para que sentara a la mesa esas confidencias, Giacomo Galantini se atusaba el bigotito, tiraba de la cadenita del reloj de bolsillo y, antes de despedirse, enarcaba los ojos con una sonrisa melancólica. Por más que mediasen los siglos, pensaba, un caballero es siempre un caballero. 

(Estancia del Palacio de Versalles. Fuente: Silenos)