sábado, 29 de septiembre de 2012

Un poema de "Son caminos"

Ahora que se retiran las lluvias y nos quedamos con las aguas aparentemente remansadas, me acuerdo de un poema que publiqué en Son caminos. Cansado ya de huir de las Sirenas, el poeta desea perderse con ellas, descubir el secreto que solo Ulises conoce.



HOMÉRICA FORTUNA


Ulises, buen amigo,
muéstrame el norte fiel de las Sirenas,
la estrella que me guíe a sus mansiones.

Indícame la ruta del valor,
la oscura travesía sin retorno
que principia al abrigo de los puertos
y cumple en los confines de la nada.

Préstame para el viaje
el mástil permisivo con las voces,
clavado como lanza interrogante
en la cóncava quilla de la nave.

Concédeme tu homérica fortuna,
la visión de sus rostros femeninos,
el canto primitivo que las hace
tan terribles, azote y perdición
de la marinería más osada.

Dime, por favor, qué
te revelaron, qué secretos guarda
la mole descarnada de los huesos.

No temo, amigo Ulises,
acabar con mi cuerpo en la carroña,
si en la nota postrera de sus cantos
la oscuridad se tiñe de fulgores.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Estampa otoñal

Deja la tarde su rastro indefinido, la extraña prefiguración de lo que ya no somos. Cuesta mirar a poniente y no sucumbir ante la belleza efímera de la luz atrapada entre las nubes. Ha llovido, y con la lluvia se evidencia el tiempo circular. En la atonía de esa rueda que rueda y rueda cifro la única certeza, la certeza del carrusel de la vida. Un verso, acaso un verso, sirva de abrigo en los días grises. No lo sé. De momento miro por la ventana y sólo veo la tarde cenicienta. Detrás de los cristales aletea la lluvia como un pájaro cautivo del ocaso.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Amanece gris en Educación

Hoy ha amanecido gris en mi ciudad. Acaso el sol prefiere ocultarse para no alumbrar los dislates y barbaridades que asoman cada día con el alba. La tan manoseada Educación vuelve a ser objeto de nuevo allanamiento con ánimo de estupro. La séptima reforma en treinta años, el séptimo escalón en la bajada hacia nadie sabe dónde. De los polvos socialistas desde finales de los ochenta del siglo pasado, a estos lodos de la derecha que espesan el horizonte. ¡Qué cansados, hartos, hastiados, desnortados, perdidos en las aguas de la incompetencia estamos los docentes! Hay realidades que parecen predestinadas a convertirse en misterios indonsables. ¿Qué hemos hecho los españoles para tener que sufrir este continuo acoso de los ministros del ramo? ¿Por qué con cada reforma se reafirma la incompetencia del que la inspira? Hace tiempo que lo denuncio y ahora lo repito: el PSOE ha destrozado la Educación española en aras de una supuesta universalización de todo, incluida la banalidad y la mediocridad, el desgaste del profesorado y el abandono de su auctoritas ante un alumnado crecido por una falsa carta de derechos. Ejército de pedagogos, cadáveres de docentes. Pero el PP, lejos de hacer lo imprescindible, promover un pacto de Estado para fijar un modelo perdurable, deja en manos de Wert y sus adláteres un nuevo cambio, un nuevo vuelco (que no toca, por cierto, el disparate de que un niño pueda pasar de curso con dos y tres pendientes). Ese borrador trae una muerte anunciada que hoy ya lloramos. Que el griego deje de ser de modalidad en el Bachillerato de Humanidades y pase a ser optativa en competencia con, por ejemplo, Segunda Lengua, es como cerrar el grifo en casa del sediento. Habrá quien piense que esa materia es cosa de pocos, pero no nos engañemos: para los gobernantes españoles todo vale en Educación. Hoy son el Griego y la asignatura Economía; mañana será Física, Dibujo, Música... Cuando se gobierna a golpe de estulticia y oportunismo político, los criterios académicos no cuentan. Veréis cómo buena parte de las críticas (y las más poderosas y mediáticas) vendrán por la reducción del porcentaje que fijan las autonomías en las materias, o por el cambio de la asignatura de Ciudadanía por Educación Cívica y Constitución (el mismo perro con otro collar). De nuevo lo ideológico, lo político en la arena de la batalla; lo académico, en el lodazal.  

El borrador AQUÍ.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Un poema de "Son caminos"

Son tiempos de desamparo.


SUPONGAMOS 

                         Hoy necesito el cielo más que nunca, 
                         No que me salve, sí que me acompañe.

Claudio Rodríguez

Supongamos que el cielo nos asiste,
que no es tan solo imagen envolvente,
dura cáscara azul de la que somos
la más alta progenie desprendida.
..
Supongamos también que nos acoge
en su abrazo de bóveda invisible,
que confina el destino de los hombres
en los límites justos del abismo.
 ..
Supongamos que cada paso nuestro
cuenta con protección y salvaguarda
que nos está vedado vislumbrar
por mucho que se esfume la neblina.
..
Supongamos, en fin, que estamos menos
solos de lo que exhiben las heridas,
clamor de cicatrices en latencia
bajo la tosca piel indumentaria.

(De mi libro Son caminos (Madrid: Del Centro Editores, 2012)

miércoles, 12 de septiembre de 2012

"Contra el tiempo", un homenaje a los actores secundarios

Estamos de estreno. El viernes 14, a las 19:30 h., se estrena en el Festival de Alcances (Cádiz) el documental largometraje Contra el tiempo, dirigido por mi hermano José Manuel, con guión de Montse Gómez y música de mi hermana Lola. Se trata de un homenaje a los actores secundarios del cine español (Lone Fleming, Antonio Mayans, Mabel Escaño, Carlos Bravo o Ricardo Palacios, Aldo Sambrell), en los que busca experiencia el actor Antonio Mora (La vida mancha). Un antiguo deseo de José Manuel hecho realidad: el público reconocimiento de quienes hicieron mucho cine (a veces con directores de prestigio, como Sergio Leone, que contó con Sambrell para su "Trilogía del dólar") y nunca recibieron el aplauso merecido. Plas, plas, plas. Allí estaremos.

Más AQUÍ.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Un poema en el límite del ser y del saber


Además del paso del sol expandido a un sol de recogimiento, septiembre prefigura otros tránsitos. A veces, entre el simple ser del cuerpo al saberse algo más que cuerpo. He aquí un poema incluido en mi último libro (Son caminos, Madrid, Del Centro Editores, 2012), que se me antoja volátil, como este mes ya presuroso.



SOLO SER

Quisiera a veces ser y no saberme
con la fragilidad de la libélula,
alada agitación, cuerpo ceñido
por la firme apretura de los aires.

Quisiera la ignorancia de vivir,
pasar, ya sin remedio, entre los vivos,
mas como va fluyendo ciega el agua
por el espejo gris de la inconsciencia.

Quisiera parecerme al junco erguido
que crece cimbreante y no lo sabe,
o afrontar los embates siendo tronco
que con solo enramarse va cumpliendo.
..
..
(Detalle exterior de la Paroisse Saint-Etienne-du-Mont. París. Fuente: Silenos)

martes, 4 de septiembre de 2012

Septiembre y la memoria

Aún septiembre trae olores de agosto, e incluso de julio, cuando ya mediaba el verano. Tienen estos días primeros del mes una naturaleza dual, como si Jano, el dios bifronte, situado en el umbral del trabajo, se despidiera y saludara al mismo tiempo. Recuerdo ahora un bistrot de la rue Lepic, en Monmartre bajo, donde solía tomarme una cerveza contemplando el paso fugaz de la gente. Solía fijarme en la fachada de un edificio de enfrente cuyas ventanas parecían responder a un mismo propósito: dejar su estampa en la retina del curioso. Cuando pienso hoy en las muchas horas que dediqué a pasear por los barrios de París, en lo mucho que contemplé en aquellos meses, casi todo se reduce a un puñado de imágenes difusas, entre las que destaca, con nitidez de fotografía digital, la de una anciana asomada a una de esas ventanas, sobre uno de los pocos balcones floridos del edificio y sobre los transeúntes que pasaban sin alzar la vista. En estos días de septiembre primerizo me pregunto si la memoria no tendrá como misión mostrarnos el trasunto de algo que no vemos, el símbolo de una realidad que no queremos ver.